Sin lugar a dudas, los cartones de bingo son una de las piezas claves para poder jugar este maravilloso juego. Dichos cartones por lo general son elaborados en un material adecuado de manera que puedan ser marcados por los jugadores, siendo válidos exclusivamente para una sola partida. De manera adicional, los mismos están divididos en veintisiete casillas distribuidas en tres filas horizontales y nueve columnas verticales. Cada cartón posee quince números distintos entre sí, consignándose cinco de ellos en cada una de las tres filas de las que se conforma el cartón. Por otra parte, los números se colocan de tal manera, de que la primera columna de las nueve que componen el cartón comprenda los números del uno al nueve que contiene ese cartón; la segunda columna, del diez al diecinueve; la tercera, del veinte al veintinueve; y así hasta llegar a la columna novena, que comprende los números del ochenta al noventa que contiene ese cartón. Cabe destacar, que en cualquiera de las columnas que conforman el cartón de Bingo puede haber tres, dos o un número, pero nunca puede llegar a existir una columna sin números. Asimismo, la unidad de venta mínima es un conjunto de dos cartones diferentes que se venden bajo un valor a determinar para cada partida por la Red de Distribución dentro de los valores de uno a diez euros ambos inclusive, por unidad de venta, debiendo anunciarse por la mesa en la totalidad de los establecimientos participantes antes del comienzo de cada partida.
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